El tratamiento de endodoncia está indicado cuando por un motivo u otro los conductos del diente son dañados por las bacterias, llegando a afectar el nervio, la raíz o incluso el hueso maxilar dónde se alberga el diente. Esta situación se da por culpa de la necrosis pulpar o muerte del nervio, que puede estar causada principalmente por tres situaciones:
• Caries profunda: la infección ha llegado a la dentina, afectando a los conductos radiculares.
• Dientes fracturados: la fractura del diente permite la entrada de las bacterias a los conductos radiculares, provocando la necrosis pulpar.
• Traumatismos severos: un golpe en la raíz del diente provoca la infección de los conductos radiculares.
• Lesiones periodontales severas: lesiones periodontales combinadas.
• Motivos protésicos: para la colocación posterior de coronas o puentes.
• Anomalías morfológicas dentales
• Atricción
• Abrasión
• Idiopáticas